Restauraciones típicas de los arcos de violín y cello

By 14 septiembre, 2020arcos, Luthier

¿Le has dado un golpe a tu arco sin querer y se te ha partido la vara? ¿ Al tensar las cerdas, notas que no adquieren tensión y algo se levanta en la nuez? Te contamos las 2 restauraciones típicas de los arcos de violín y de cello.

Muchas veces, cuando tensamos el arco, nos encontramos que no somos capaces de tensar las crines. Ocurre frecuentemente, que es debido a la laxitud de las propias cerdas que, debido al tiempo y al uso, se “pasan” y es necesario reemplazarlo, teniendo que “encerdar” el arco.

Otras veces, el problema reside en la rotura de alguna de las partes/piezas de la nuez. En estos casos, hay que recurrir a un luthier para que pueda proceder a la restauración del arco. En este caso, vamos a tratar 2 tipos de restauraciones muy interesantes, y que se dan con cierta frecuencia.

En primer caso, vamos a ver como restaurar la nuez de un arco de cello, al que se le desgastó el clavo metálico del embellecedor que además, hace de tope para sujetar el pasador de madera que da acceso al interior de la nuez.

Restaurar este tipo de situaciones, implica desmontar la nuez entera, extraer el clavo metálico del embellecedor, y rehacer la conicidad del mismo y la “cabeza” que haga de tope para que no se vuelva a salir de su lugar.

Una vez solucionado , hay que volver a montar la nuez y comprobar la fuerza del clavo. En este caso, hizo falta “rellenar” el agujero del clavo con un poco de madera, por que el clavo había dado de si el mismo.

Este es el resulsado final:

El segundo tipo de restauración que vamos a ver, es mucho más dramático, tanto para el arco como para el músico. Se trata de la rotura de la Vara de madera habitualmente tras un golpe o caida.

Para restaurar esta rotura, hay que empezar con encolar las dos partes, siempre con colas animales! Una vez hemos esperado un mínimo de 24h para que seque, procedemos a realizar el refuerzo de la zona, para que sea capaz de aguantar la tensión de la cerdas al apretar el tornillo. Para ello, existen dos tipos de procedimiento: a) insertar una placa de pernambuco en la punta de la cabeza del arco; b) inserción de un clavo de madera de pernambuco en un agujero perforado a la medida exacta (entre 2mm y 2,5mm de diámetro).

Que tipo de restauración hace falta en cada caso, será competencia del Luthier. En este caso, debido a la falta de un poco de madera a acusa del golpe, tomamos la decisión de proceder con la técnica del clavo de 2,5mm.

El resultado final es fantástico. Pero, como siempre, cualquier instrumento/arco restaurado, siempre queda más débil que sin restaurar. Eso quiere decir, que hay que tener cuidado con futuros golpes!

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